




Logroño tiene una gastronomía rica y variada. De influencia mediterránea, posee grandes extensiones de cultivo que permiten disponer de productos frescos a diario.
La oferta es extensa: restaurantes tradicionales, de autor, asadores, bodegones,... y por supuesto locales de tapeo - pinchos.
Existen varias calles repletas de éstos: Laurel, San Juan, San Agustín, Portales (y sus respectivas travesías) le permitirán degustar los más variados productos cocinados en pequeñas porciones, acompañados, claro está, de buen vino de las bodegas de Logroño.
No se vaya de Logroño sin degustar algún plato de verduras y hortalizas de la tierra: menestras, pimientos, espárragos, alcachofas, cardo o borraja. Por supuesto las Patatas a la Riojana, toda una institución, las chuletillas al sarmiento o postres muy dulces, como los fardelejos y los mazapanes.